Estructura de la industria cinematográfica de Japon
(Mayo 2007)
Los ingresos generados por los espectáculos del cine japonés (venta de boletos en las taquillas) fueron de 107,752 millones de yenes (913 millones de dólares americanos) en 2006, cantidad que ocupa un 53.2% del total de ingresos por los espectáculos en Japón (datos publicados por la Motion Picture Producers Association of Japan, Inc .
La industria de películas nacionales de Japón, al igual que en otros países, se divide en tres áreas: producción (planear, producir y terminar películas); distribución (reproducir las películas terminadas y rentarlas a los cines y a la vez, dar publicidad a las mismas); presentación de espectáculos (exhibir las películas en las salas de pantalla grande). Anteriormente las compañías cinematográficas más importantes manejaban estas tres áreas en su totalidad. Es decir, las principales compañías no sólo se encargaban de producir y distribuir las películas a los cines localizados en todo el país, sino también administraban las salas de cine directamente o afiliándolas mediante contratos exclusivos de distribución. Este tipo de sistema se denominaba “reservación en bloque (block booking)”. Durante la segunda mitad de los años 50´s, en pleno apogeo del cine japonés, Nikkatsu, Shochiku, Toho, Toei, Daiei y Shin-Toho eran las seis compañías principales. Actualmente, tres de ellas, Shochiku, Toho y Toei, desarrollan las tres áreas antes mencionadas en su totalidad.
Sin embargo, a medida que el cine japonés marchaba hacia la decadencia a partir de los años 70´s, comenzó a desplomarse el sistema de reservación en bloque. El sector de producción fue el primero en colapsarse. En un principio las compañías se encargaban de producir todas las películas en sus propios estudios, pero después empezaron a encargar los trabajos a las casas productoras independientes. E incluso, ya es común asociarse con otras compañías para producir las películas, o bien encargarse de distribuir las terminadas. En lo que respecta a la distribución, se ha colapsado la relación de afiliación en gran medida, debido a la notable disminución del número de salas en torno a aquellas exclusivas para las películas japonesas. (A fines de diciembre de 2006, existen 152 salas exclusivas para películas japonesas, 200 para películas extranjeras y 2,710 para ambas, según los datos publicados por Motion Picture Producers Association of Japan.)
Además, influye de manera importante la expansión en Japón de las cadenas de cine americanas e inglesas en “forma de multicine (cines con múltiples salas que permiten ver las principales películas de estreno en un solo edificio)”, como Warnermycal y AMC. Estas cadenas rechazan desde el principio, el sistema de reservación en bloque y eligen las películas a exhibir bajo sus propios criterios, incluyendo los filmes japoneses. En consecuencia, la tradicional reservación en bloque por las compañías más importantes ha dejado de ser la corriente dominante en la actualidad.
Los ingresos generados por los espectáculos de las películas extranjeras fueron de 94,802 millones de yenes (803 millones de dólares americanos) en 2006, cantidad que ocupa un 46.8% del total de ingresos por los espectáculos en Japón (datos publicados por la Motion Picture Producers Association of Japan).
En el caso de las películas extranjeras de alto presupuesto (de los Estados Unidos), la “producción” se realiza en su país y sólo los dos sectores “distribución” y “presentación de espectáculos” tienen lugar en Japón. La distribución está a cargo de las corporaciones locales de las compañías distribuidoras norteamericanas (UIP, Fox, Warner, Sony, etc.), así como de las principales compañías distribuidoras independientes (que no sean las norteamericanas como son: Shochiku-Fuji, Toho-Towa, Kadokawa Herald Pictures, Gaga Comunications, etc.).
La diferencia más grande de las principales compañías japonesas está en que las distribuidoras antes mencionadas no cuentan con una red de cines de sus respectivos grupos, lo que hace que se firme contrato por película para definir a qué cine se va a distribuir, adaptando la “reservación libre” (aunque existen las relaciones prácticas). Las tres principales compañías antes referidas dan su apariencia aquí como las cadenas más importantes de espectáculos. Por ejemplo, se ve con frecuencia la frase publicitaria “Estreno de películas extranjeras por Toho” en los anuncios de cine y esto quiere decir que se exhibe en los cines exclusivos para películas extranjeras del grupo Toho en todo Japón. De las cadenas de espectáculo de películas extranjeras, tenemos, además los grupos de Shochiku-Toei, Tokyu, así como los multicines norteamericanos e ingleses antes mencionados.
En los últimos años, ya no existe una marcada distinción en el aspecto del espectáculo entre los filmes japoneses y extranjeros, debido a que se ha colapsado la agrupación de las redes de cines; y a que se han incrementado los cines mixtos y que las obras japonesas importantes se exhiben con frecuencia en los cines exclusivos para filmes extranjeros (ya que generalmente éstos son más amplios y sus instalaciones son mejores). Este efecto se ha acelerado debido a la extensión de los multicines, en los que se exhibe paralelamente la mayoría de las películas de importancia estrenadas, tanto japonesas como extranjeras. De 3,062 salas de cine existentes en Japón, 2,230 pertenecen a los multicines (datos publicados a fines de diciembre de 2006 por la Motion Picture Producers Association of Japan). En este sentido, ya no es significativa la distinción entre las películas japonesas y extranjeras.
Mientras comenzaba a romperse gradualmente a partir de 1980 la estructura del sector arriba mencionada de filmes de mayor importancia (películas comerciales que se estrenan en todo Japón), fueron incrementándose los cines que sin pertenecer a los grupos existentes y según sus propios criterios, presentaban películas no propias para la exhibición nacional, como los filmes de arte. Este tipo de cines son denominados miniteatros.
Existen diversos patrones de miniteatros: unos provenientes de los capitales de mayor importancia como Toho y Tokyu (exhibiendo principalmente películas europeas dirigidas para mujeres); otros que pretenden presentar películas japonesas (de productores independientes) no distribuidas por las tres compañías más importantes, y aquéllos que se convierten en cines permanentes tras haber desarrollado las actividades de exhibición, entre otros; y cada uno elabora sus propios programas. Generalmente la distribución está a cargo de las compañías exclusivas para miniteatros, como la Bow Japan , Uplink, etc. En el caso de las películas japonesas de cine independiente, no es extraño que la misma casa productora lleve sus películas directamente a los cines. Anteriormente, era común que se estrenara una película en un miniteatro en Tokio, pero con la aparición de miniteatros similares en las principales ciudades de provincia, han aumentado los casos en que se estrene la película en forma simultánea a nivel nacional hasta en diez miniteatros.
El que sean consideradas japonesas o extranjeras, no sólo se refiere a las películas de entretenimiento de gran tamaño. Los miniteatros desempeñan la función de llevar a la gente una gran diversidad de películas y cultura por imágenes, como los filmes europeos, asiáticos, de cine independiente de Japón, etc., que no pueden pasar por la red de distribución de los cines de mayor importancia.
A nivel mundial los festivales de cine se clasifican en dos corrientes principales. Uno se desarrolla como una especie de “festival de arte” representado por el Festival Internacional de Cine de Cannes. Esta corriente se remonta a las políticas de fomento artístico y cultural implementadas por los países de Europa, con la intención de recuperar las culturas de sus respectivos países y del continente europeo en los territorios arruinados por la Segunda Guerra Mundial. En Europa la ayuda gubernamental desempeña un papel importante para ello y en los Estados Unidos, las organizaciones sin fines de lucro. Otro curso tiene por objeto la promoción del turismo; y el Festival de Cine en Aspen, Estados Unidos es uno de los más representativos. Aquí juegan papeles importantes las asociaciones de turismo, los municipios y el sector empresarial, etc.
De los festivales cinematográficos representativos de Japón, tenemos: El “Festival Internacional de Cine de Tokio” , reconocido por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Filmes, que el gobierno japonés celebra cada año en octubre con la finalidad de fomentar la industria cinematográfica; el “Festival Internacional de Documentales y Filmes de Yamagata” , que se creó bajo la iniciativa de Shinsuke Ogawa, director de cine documental reconocido a nivel mundial; el “Festival Internacional de Filmes en Fukuoka: Foucus on Asia” , altamente calificado por su papel de presentar películas de los países asiáticos al mundo; el “Festival Internacional de Animación de Hiroshima” , reconocido por la Asociación Internacional de Filmes Animadas; el “Tokio Filmex” centrado en la competencia entre los nuevos directores de Asia; y el “Festival de Cinema de Yufuin” inaugurado en 1976, que tiene la historia más larga de Japón como festival de cine a gran escala.
En cuanto a la historia de los festivales de cine de Japón, la mayoría fue inaugurada a partir de los años 80´s y arrancó en forma distinta comparado con Europa y de los Estados Unidos, por lo que no se puede determinar claramente a cuál de los dos tipos antes mencionados pertenecen. Podríamos mencionar que el Festival Internacional de Documentales y Filmes de Yamagata, así como el Festival Internacional de Filmes en Fukuoka: Foucus on Asia, constituyen excelentes ejemplos del primer tipo, cuyo papel promotor de la cultura cinematográfica ha sido reconocido ampliamente a nivel mundial. Por otra parte, podemos decir que el lamentablemente suspendido “Festival Internacional de Cine Fantástico de Yubari” era idéntico al tipo Aspen con el papel para promocionar el turismo y la cultura de la localidad.